Poder vacante (*)

En el año 2012 surgió un detalle que pasó desapercibido para muchos: el kirchnerismo se abroquelaba alrededor de la idea de la unidad en detrimento de su identidad original de la victoria. «Unidos y Organizados» versus «Frente para la Victoria». Unos años más tarde, la fuerza liderada por Cristina Kirchner profundizaría ese camino bajo el rótulo «Unidad Ciudadana» en las legislativas de 2017.

Vale aclarar, esta mutación no era un simple juego de palabras sino una metamorfosis que respondía a una convicción profunda de la actual vicepresidente. Se apagaban las luces de fiesta de “la Patria Grande” y venían tiempos de llanura por delante y el estandarte de la unidad sintonizaba mejor con la idea de resistencia al inminente revival del neoliberalismo a escala regional. Ya no se trataba de ganar sino de bancar los trapos.

Se apagaban las luces de fiesta de “la Patria Grande” y venían tiempos de llanura por delante y el estandarte de la unidad sintonizaba mejor con la idea de resistencia al inminente revival del neoliberalismo a escala regional.

No obstante, algo inesperado irrumpió en la Matrix: el fracaso prematuro de Macri. De repente, el ex presidente se daba el lujo con un ayudín del FMI de irse cruzando la Plaza de Mayo a pie sin haber concretado el ajuste, la faena esperada para cualquier gobierno de derecha. De ese modo, la papa caliente de 2019 se parecía mucho a la de 2015 pero con el agravante inédito de un destinatario incierto. Alternativa Federal, las sandalias de Lavagna, Macri sacándose una foto con el gobernador Schiaretti tras su batacazo cordobés. Hasta sonaba Tinelli.

Ante semejante incertidumbre, Cristina reaccionó más por piel que por cálculo político y armó un dispositivo político de emergencia predestinado al fracaso. Era lógico. El Frente de Todos era en esencia una fuerza política diseñada para resistir, no para ganar. Quien resiste tira piedras, quien gobierna utiliza la herramienta política más básica de todas: la lapicera. Nota personal: no busque más la lapicera Cristina, no la tiene Usted, tampoco la tiene Alberto. La lapicera está en el aire. El poder está vacante.

No busque más la lapicera Cristina, no la tiene Usted, tampoco la tiene Alberto. La lapicera está en el aire. El poder está vacante.

(*) Publicado en Revista Noticias el 7 de julio de 2022.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.