Tiempo de puentes (*)

“Todos los que fueron a la manifestación del 24A a favor del gobierno, son viejos”, “quienes van a las marchas organizadas por el peronismo o los movimientos sociales, vienen arriados en colectivos, por 300 pesos y el choripán”. Esos clichés, casi salmos de estadio de fútbol, se repetirán incansablemente hasta el infinito. Forman parte del folklore de la política argentina, en un status de igualdad con gustos locales como el tango y el dulce de leche. Ello no es casual y, mucho menos, original. En la mayoría de los países del mundo, las preferencias políticas están organizadas alrededor de dos grandes polos que hoy está de moda rotularlos como “grieta”. ¿Grieta? ¿Qué grieta? Grieta tiene una pared, un dique. Es “política” a secas, pura y dura. LEER MAS

Daniel Montoya: “Los que sueñan con un revival del ‘nestorismo’ van a estamparse contra la pared” (*)

Dice que la raíz de todos los males oficialistas comenzó cuando Mauricio Macri decidió ir por la reelección en lugar de dar un paso al costado en sintonía con la jugada táctica de Cristina. Analista político y consultor estratégico, Daniel Montoya remarca que la impericia presidencial puso en jaque el principal bastión de Juntos por el Cambio, la Ciudad de Buenos Aires que comanda Horacio Rodríguez Larreta. Asegura que las medidas económicas posteriores a las PASO son la muestra de que el presidente renunció por adelantado a la contienda electoral.  LEER MAS

Así pasa la gloria del mundo, Mauricio (*)

“Sancte Pater, sic transit gloria mundi”. Cuanto acierto contenido en esa alocución latina que forma parte de la liturgia de coronación del Papa. Muchos lo vivieron en carne propia. Desde el inolvidable Juan Pablo I, aquel Pontífice que solo pudo disfrutar su reinado por 33 días, hasta Benedicto XVI, el actual Papa jubilado que terminó dándole vida a la parábola enunciada por Nietzsche en Así habló Zaratustra. “Santo Padre, así pasa la gloria del mundo”. La frase hoy debe resonar en las tristes paredes de Olivos, donde al saliente presidente Macri, se le deben venir a la mente una cantidad de imágenes de hace menos de un año, como aquella del G20 en el bellísimo Teatro Colón junto a los principales líderes mundiales tendidos a sus pies.    LEER MAS